EL DOLOR DE COSTADO

Entérate qué lo provoca y aprende a prevenirlo.



Corremos con lluvia, calor extremo, ampollas y uñas negras, pero con el dolor de costado (de baso, como se conoce popularmente) nos es imposible continuar. El diafragma y sus músculos respiratorios que lo rodean, han sido siempre los falsos culpables de este malestar, pues se debe a dos razones muy fáciles de explicar y entender.

Si el dolor de costado es en el lado izquierdo se trata del Bazo, encargado de abastecer de sangre oxigenada al cuerpo, que no da a basto para cumplir con la demanda del cuerpo de obtenerla. Es en ese momento cuando esta víscera se contrae, pero sin posibilidad de cumplir con esta función y por consecuencia, aparece el dolor.

Cuando la molestia se carga al lado derecho, el problema viene desde el hígado. Cuando hacemos una actividad muy intensa nuestro cuerpo fabrica ácido láctico, el cual debe ser degradado por este órgano que cuando se ve sobrepasado en la metabolización de ese elemento a la velocidad que necesitamos, aparece la fatiga y por consiguiente, el dolor.

Cómo prevenirlo:


- Evita aumentar la velocidad de forma brusca, debes realizar un calentamiento adecuado y progresivo antes de subir la intensidad.

- Evita el consumo de alcohol y grasas saturadas que harán que tu hígado trabaje más de lo habitual, dejando en segundo plano los procesos para degradar el ácido láctico.

- Controla la respiración para que no sea forzada, ni muy profunda, ni muy "corta". Concéntrate en este punto cada vez que entrenes a una intensidad alta.




Andrés Barraza

Head Coach Bucle



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